Un canadiense descubre una presa construida por castores visible desde el espacio

presa-castores1 Se encuentra en una remota localidad al noroeste de Canadá y tiene una longitud de 850 metros.

Un investigador canadiense ha descubierto lo que parece ser la mayor presa creada por castores del mundo, en una remota localidad al noroeste del país y que con una longitud de 850 metros se puede observar desde el espacio.

El investigador Jean Thie señala en su página web que la presa, localizada en el Parque Nacional Wood Buffalo, en la provincia de Alberta, ha existido al menos desde 1990 gracias a una imagen captada ese año por un satélite de la NASA.

Una imagen obtenida en 1975 no muestra la construcción por lo que Thie concluyó que la estructura tuvo que ser construida en ese intervalo de tiempo.

Thie localizó la presa inicialmente en el 2007 utilizando Google Earth «para estudiar el cambio medioambiental en las regiones boreales y subárticas de Canadá».

Thie dijo que hasta su descubrimiento, la mayor presa creada por castores conocida por los científicos era una estructura de 652 metros en el estado de Montana (EEUU). En comparación, la famosa presa Hoover, situada en el río Colorado en Estados Unidos, tiene sólo una longitud de 379 metros.

El castor es uno de los símbolos oficiales de Canadá. Este roedor, que en los siglos XVII y XVIII fue uno de los principales productos comerciales de Norteamérica por el valor de su piel, construye presas utilizando arboles.

Fuente: Lavozdegalicia.es



La nube yoda

Michael Lonergan, un aficionado a la fotografía de origen canadiense, se encontraba la semana pasada en el aeropuerto de Vancouver cuando de pronto detectó una perturbación en la fuerza procedente de las inmensidades del cielo. Hacía allí dirigió su cámara y... esta es la imagen que captó:

nube-yoda

Vía La nube Yoda



Bebés saben distinguir entre el bien y el mal

Rbebe Si alguna vez sentiste que tu bebé se daba cuenta cuando habías hecho algo malo a escondidas tenías razón. Investigadores estadounidenses descubrieron que niños de sólo seis meses son capaces de hacer juicios morales.

Los seres humanos nacemos con un código ético preestablecido en nuestros cerebros, aseguró el equipo de Paul Bloom, psicólogo en el Infant Cognition Center de la Universidad de Yale en Connecticut.

El centro que estudia la evolución, las habilidades y el aprendizaje de los más pequeños, utilizó la capacidad para diferenciar entre comportamiento útil e inútil como indicador del juicio moral, publicó el diario ABC.

Los resultados contradicen las teorías de Sigmund Freud y otros investigadores, que pensaban que los seres humanos llegan a la vida como si fueran un lienzo en blanco.

En un primer experimento, se les mostró en repetidas ocasiones a bebés de entre seis y diez meses un sencillo espectáculo de marionetas de madera. Una bola roja intenta subir una colina y es ayudada a veces por un triángulo amarillo, que la empuja por detrás. Otras veces, la bola roja se ve obligada a bajar la colina por culpa de un molesto cuadrado azul que le causa problemas.

Después de ver los títeres, a los bebés se les pedía elegir un personaje. Una mayoría abrumadora, 80%, eligió la figura útil. "Escogieron al buen tipo, afirma Bloom.

En otro experimento, a los bebés se les enseñó una marioneta con forma de perro de juguete. El perro intenta abrir una caja. Un oso de peluche amigable le echa un cable, pero otro oso se sienta encima para impedirlo. Después de ver la escena por lo menos una media docena de veces, a los niños se les dio la oportunidad de elegir a uno de los dos ositos. La mayoría prefirió quedarse con el peluche colaborador.

Por último, un tercer experimento de marionetas: un gato juega a la pelota en compañía de dos conejos. Cuando la pierde, uno de los conejos recupera la pelota y se la devuelve, pero el otro la roba y se escapa con ella. En este caso, los niños de cinco meses escogieron al conejo útil. Los de 21 meses fueron más allá e incluso dieron un manotazo en la cabeza al conejo ladrón.

Los autores del estudio creen que los padres se preocupan mucho por enseñar a los niños la diferencia entre el bien y el mal, pero "quizás sea algo con lo que los bebés ya vengan al mundo. Por si acaso, procure ser un ciudadano ejemplar delante de su hijo. Nunca estará de más".



Cerebro provoca acento en bilingües

untitledEl acento al hablar idiomas extranjeros está relacionado con las representaciones silábicas que han integrado las personas durante el aprendizaje de una o más lenguas en la infancia, y la utilización decreciente de las áreas del cerebro dedicadas a esas operaciones.

Estas son algunas de las conclusiones de un estudio divulgado por el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS), que subraya que los niños bilingües antes de los cinco años son los que mejor pueden aprender las representaciones silábicas de dos idiomas, y evitar el acento de uno de ellos al hablar el otro.

"Cuando el cerebro realiza la misma operación de forma repetida, acaba por habituarse y las áreas asociadas a esta operación se activan cada vez menos", señala en un comunicado el CNRS al dar cuenta de la investigación, realizada por el laboratorio de psicología cognitiva de la Universidad de Provenza Aix-Marsella.

Esa inactividad, ubicada de forma preponderante en el lóbulo frontal izquierdo, queda reflejada en las resonancias magnéticas a que se sometieron individuos monolingües en francés a los que se les hacían repetir secuencias que comprendían sílabas repetidas.

Los científicos también examinaron la reacción de dos grupos de individuos bilingües, uno en el que habían aprendido un segundo idioma después de los 12 años, y que estaban influidos por la frecuencia de las sílabas propias de su lengua materna al repetir en voz alta unas secuencias fonéticas.

Por el contrario, los bilingües precoces (ante de los cinco años) no están determinados por la frecuencia silábica de una de las dos lenguas, sino por aquella que utilizan en cada momento.

La teoría que hay detrás es que cuanto más frecuente es una sílaba en una lengua, más fácil y más rápidamente es pronunciada por sus locutores.

Leer estudio original en francés: CNRS

Cerebro provoca acento en bilingües

untitledEl acento al hablar idiomas extranjeros está relacionado con las representaciones silábicas que han integrado las personas durante el aprendizaje de una o más lenguas en la infancia, y la utilización decreciente de las áreas del cerebro dedicadas a esas operaciones.

Estas son algunas de las conclusiones de un estudio divulgado por el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS), que subraya que los niños bilingües antes de los cinco años son los que mejor pueden aprender las representaciones silábicas de dos idiomas, y evitar el acento de uno de ellos al hablar el otro.

"Cuando el cerebro realiza la misma operación de forma repetida, acaba por habituarse y las áreas asociadas a esta operación se activan cada vez menos", señala en un comunicado el CNRS al dar cuenta de la investigación, realizada por el laboratorio de psicología cognitiva de la Universidad de Provenza Aix-Marsella.

Esa inactividad, ubicada de forma preponderante en el lóbulo frontal izquierdo, queda reflejada en las resonancias magnéticas a que se sometieron individuos monolingües en francés a los que se les hacían repetir secuencias que comprendían sílabas repetidas.

Los científicos también examinaron la reacción de dos grupos de individuos bilingües, uno en el que habían aprendido un segundo idioma después de los 12 años, y que estaban influidos por la frecuencia de las sílabas propias de su lengua materna al repetir en voz alta unas secuencias fonéticas.

Por el contrario, los bilingües precoces (ante de los cinco años) no están determinados por la frecuencia silábica de una de las dos lenguas, sino por aquella que utilizan en cada momento.

La teoría que hay detrás es que cuanto más frecuente es una sílaba en una lengua, más fácil y más rápidamente es pronunciada por sus locutores.

Leer estudio original en francés: CNRS